La riqueza de las cerezas en hidratos de carbono representa una apreciable aportación de calorías y una importante cantidad de sales minerales (potasio, sodio, calcio y magnesio) y vitaminas (A, B y C). Este alto contenido en azúcares y sales minerales hace que sea muy recomendado para el crecimiento de niños, y para las dietas de diabéticos y personas mayores. La cereza tiene verdaderas propiedades diuréticas y depurativas, así como laxante, gracias a la fibra de la celulosa que contienen. Esta fruta tiene unas excelentes propiedades curativas. Su consumo previene del cáncer y reduce el nivel de ácido úrico en la sangre, cosa por la cual también es beneficiosa para prevenir la gota. Asimismo, la cereza también se ha utilizado en tratamientos de reumatismo y en la desinfección de intestinos.
Valor nutricional: 77 calorías por cada 100 gramos.
Temporada: De abril a julio (al aire libre).
Sabías que… Para su mejor conservación guárdalas en el frigorífico de inmediato, sin lavar ni tapar. ¡Cuidado! Una cereza en mal estado puede echar a perder a las demás, así que asegurarse de descartar las malas.